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La capacidad del
consumo de oxígeno permite valorar el grado de eficacia aeróbica de un
individuo. Se refiere a la cantidad de oxígeno que una persona puede
absorber para ser usado.
Se calcula midiendo el
oxígeno que entra y el que sale de los pulmones en condiciones de
ejercicio de intensidad máxima (corriendo o pedaleando).
Para lograr un óptimo
consumo de oxígeno es esenciar poseer unos pulmones, un corazón y un
sistema circulatorio eficientes, una buena concentración de glóbulos rojos
y de hemoglobina, así como una capacidad óptima de los tejidos,
especialmente de los músculos, para usar el oxígeno que les llega. De
todos estos factores el menos limitante es la capacidad pulmonar.
Para iniciarse en un
programa de entrenamiento productivo es esencial pasar una revisión médica
y una prueba de esfuerzo, especialmente si se sobrepasan los 40 años y no
se poseen antecedentes deportivos. |