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La salida tiene lugar
a la salida en la Plaza del pueblo de Manzanares el Real, pasando por la
Plaza del Raso (altitud 907 m) y la C/ Real hasta desviarse por la Av. de
la Pedriza hasta el restaurante Casa Julián. (2,7 km).
Junto a la pared de
este restaurante existen unas escaleras que marcan el inicio de la Senda
de Las Carboneras que aparece
señalada con marcas amarillas y blancas (PR) e hitos. Tomamos esa senda
que en algunos tramos es de piedra y en otras un estrecho camino con
puntos de fuerte desniveles.
En el ascenso nos
encontramos un primer descansillo que se corresponde con una pequeña
pradera con jaras que se conoce como el mirador del Tranco, el cual nos
ofrece bellas vistas de Manzanares, el castillo y el embalse de Santillana.
Continuamos subiendo
siguiendo las marcas del PR y los hitos hasta un nuevo descansillo, que en
este caso es una enorme pradera conocida como la Gran Cañada (extremo
oeste).
De nuevo continuamos
la subida hasta llegar a un tercer descansillo: la pradera del Yelmo
(1.514 m) situada en la base de esta majestuosa mole de piedra granítica
(pared vertical de 175 m de altura). Continuamos hasta el final de la
pradera. A nuestra izquierda dejaremos el camino que bordea el Yelmo por
su cara noreste y conduce hasta su cima. Tomaremos el camino de la derecha
que parece conducirnos a una infranqueable pared de piedra, donde veremos
a cierta altura la señal blanca y amarilla del PR, indicándonos la muralla
de roca que debemos franquear.
Al principio el camino
no es muy claro. Nos guiaremos por una piedra que se encuentra en
equilibrio sobre otra mucho más grande y en seguida veremos las señalas
del PR que nos indican un camino de descenso bastante tortuoso que se
conoce como Senda Maeso (aunque realmente se llama Senda de la Rinconada o
Trocha del Alcornocal). Recorreremos este camino en dirección Sur hasta
enlazar de nuevo con la Gran Cañada (extremo este). Tras recorrer
aproximadamente el primer kilómetro de descenso veremos a la derecha un
camino, no muy marcada, que cruza una pequeña planicie hacia un repecho de
piedra. Podemos ver alguna marca de pintura morada en las piedras, que nos
confirmará que vamos por buen camino. Superada esta planicie nos situamos
en la vaguada de las Cerradillas en la que podemos ver la Peña El
Elefantito. Seguimos por la senda que baja hasta cerca de un arroyo y
conduce a la Gran Cañada. Finalmente pasaremos por el Collado de la Cueva
y nos dirigiremos a Manzanares.
Tras atravesar varias
calles del pueblo llegaremos a meta, situada en la plaza del pueblo.
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